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  • Nos gustaría presentar una de las pirámides nutricionales más actualizada y acorde con el conocimiento científico actual que hemos encontrado. Corresponde a la elaborada por  L. Jiménez en su libro “Lo que dice la ciencia para adelgazar de forma fácil y saludable” una magnífica obra de obligada lectura que reúne una enorme cantidad de conocimientos sobre nutrición basándose exclusivamente en la ciencia.

    La primera pirámide nutricional fue publicada en 1992 por el departamento de agricultura de los Estados Unidos. Lo curioso, a parte de ser creada por un departamento que defiende los intereses de los agricultores americanos y no por un organismo relacionado con la salud es que, no se sabe  nada acerca de la ciencia o la documentación en la que se basó. En esta pirámide, los alimentos que se recomendaban con más frecuencia se representaban en la base (pan, cereales, arroz y pasta) y según se ascendía, se encontraban grupos de alimentos menos recomendables; las grasas y los dulces aparecían en la cúspide como los “malos de la película”. EL resultado: En palabras de L.Jimenez: “Una pirámide que sirvió  de guía para la mayor epidemia de la obesidad de la historia de la humanidad” .

    En la nueva pirámida nutricional que os presentamos, al igual que la anterior, podemos observar  distitnos niveles en los que se dividen los grupos de alimentos según se recomiende más o menos su consumo. Comprobamos como los carbohidratos refinados (pastas, pan, patata, etc.) por fin son eliminados de la base y se sitúan en una merecida cúspide en la que no se recomienda su consumo casi nunca. En su lugar, se da importancia a la obtención de los carbohidratos a partir de verduras, hortalizas y frutas, que forman la base de la pirámide. Otra importante novedad es la inclusión de las grasas en un segundo nivel de la pirámide, otorgando a estas una gran importancia y recomendando un consumo diario, sobretodo de las procedentes de frutos secos y aceites vegetales (monoinsaturadas y poliinsaturadas). También se da importancia al consumo de pescado, carne procedente de aves y alimentos integrales. Podemos observar como a medida que los alimentos son procesados y pierden su configuración original, van ascendiendo en la pirámida hacia alimentos menos recomendados.

    Al igual que ocurría con la elaboración de la primera pirámide nutricional, no parece estar claro de donde sale la clásica recomendación de tomar un 60% de hidratos de carbono, 30% de proteinas y un 10% de grasas del total de calorías ingeridas en la dieta. Con esta nueva pirámide nutricional, estos porcentajes podrían variar dando más importancia a las grasas y a las proteinas y disminuyendo el % de  consumo de carbohidratos.

    A continuación os mostramos tanto la versión de la primera pirámide nutricional (en primer lugar) como la nueva pirámide creada a partir de una base científica actualizada.