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Entrenamiento Personal Cuenca

  • Tradicionalmente se ha considerado el cuerpo como una caja en la que entra y sale energía. Parece simple, si se gasta más energía de la que entra, se pierde peso, por el contrario, si entra más energía de la que sale,  aumenta el peso. Nadie puede estar en desacuerdo con esta ley básica de la termodinámica, pero ¿El cuerpo humano y su metabolismo es así de simple?¿Existen facotres a tener en cuenta más allá del balance energético? Algunos estudios nos muestran que existe algo más y que hay tener en cuenta otros muchos factores.

    Vamos a comprobar lo que dice uno de ellos. Se trata de un estudio epidemiológico muy importante  realizado para comprobar la relación existente entre la adherencia de mujeres americanas a una “ Guía nutricional “(Dietary Guidelines for Americans) y el riesgo de padecer ciertas patologías cardiovasculares. Aunque los resultados no son concluyentes en este sentido, el estudio nos muestras otros datos interesantes dignos de resaltar.

    -  Según este estudio, el grupo de mujeres que se alimentaba de forma más saludable (según un índice de Alimentación Saludable llamado Healthy Eating Index) era el grupo que más calorías totales ingería en su dieta y, sin embargo, era el grupo que presentaba un menor Índice de Masa Corporal (IMC). En conclusión: Estas personas comen mejor, comen más calorías pero son las que menos pesan .

    - El grupo que peor se alimentaba (alimentación menos saludable), era el grupo que menos calorías totales ingería y, por el contrario, era el grupo que más IMC presentaba, es decir, pesaban más que el grupo que más calorías ingería.

    - Hay que señalar también que el grupo que mejor se alimentaba, realizaba una mayor cantidad de Actividad Física, y que, como estudio epidemiológico, hay que considerar las limitaciones que estos estudios presentan, pero aun así, los resultados no dejan de ser sorprendentes y existe una relación clara.

    Por lo tanto, parece que no hay que considerar únicamente el cuerpo como una caja vacía donde entra y sale energía, aunque esta ley sea irrefutable (como decía el profesor de Fisiología de la Universidad Politécnica de Madrid P.J Benito: “ lo que está claro es que si metes a alguien en una habitación cerrada una semana sin comida y luego abres la puerta, ese sujeto ha perdido peso 100% seguro, gasto>ingesta), sino que hay que tener en cuenta otros factores, como la calidad nutricional de los alimentos y la respuesta hormonal que producen en nuestro metabolismo, como afectan, por ejemplo, ciertos alimentos a los niveles de insulina o a otras hormonas relacionadas con el apetito como, por ejemplo, la ghrelina y la leptina. Además, ¿quién puede mantener una dieta hipocalórica de forma prolongada en el tiempo?, parece mucho más interesante y rentable a largo plaza ir cambiando los hábitos de alimentación, antes que abandonar una dieta muy restrictiva, volver a comer como antes y recuperar el peso perdido en menos de lo que canta un gallo. El hambre es uno de los instintos más potentes del ser humano, parece mejor dejarse de obsesionarse por contar calorías y fijarse más en que alimentos es más recomendable y saludable tomar, empecemos por cambiar nuestra forma de comer en vez de castigarnos con dietas hipocalóricas extremas.

    Imagen: En la parte inferior de la imagen inferior podemos distinguir los clasificacíón de los cinco grupos desde una alimentación menos saludable (grupo 1), a una alimentación más saludable (grupo 5). También podemos observar los datos acerca del Índice de Masa Corporal (BMI), El total de calorías ingeridas (total energy) y la actividad física realizada en METs (Es una unidad de medida del gasto calórico equivalente a 1mlO2/Kg/min.)

    estudio: Adherence to the Dietary Guidelines for Americans and risk of major chronic disease in women.